Dame lo más random que tengas, bueno no tanto
Soy Belén Medina, pero pensándolo bien, solo soy Bel. Odio que me digan Belu y María, aunque María sea mi primer nombre y muchos se sorprendan al darse cuenta. Y Belén es demasiado serio, Bel está perfecto. Tengo 20 años y probablemente hace mucho tiempo imaginaba que al llegar a mi segunda década de vida, lograría mucho más. Soy muy autoexigente, no hay más explicación al respecto. En los primeros años de colegio me hicieron sentir menos, me propuse ganarles a todos. Lo hice. No me hizo sentir mejor.
Mi película favorita es High School Musical, y va en este orden: 3, 1 y 2. Cualquiera que piense lo contrario es considerado por mí como un mononeural. Mi canción favorita para siempre va a ser Cut my Lip, no se la recomiendo a nadie, pocos son dignos. Tiro paredes con el mate, digo rey y bro todo el tiempo. No hablo como periodista, sino como retrasada.
Lo más importante que tengo es Banfield, a su vez porque es también lo que más me duró. ¿Es un club de mierda? Sí. ¿Lo cambiaría? Ni en pedo. Todo aquello de lo que estoy orgullosa surgió a partir de Banfield, en primer lugar mi elección por el periodismo deportivo, que es mi más grande sueño. Sueño mucho despierta, no puedo pasar un día sin imaginarme logrando grandes cosas. Mi cabeza es mi peor enemiga, mis pensamientos muchas veces estuvieron cerca de desquiciarme. Soy como Campanita, necesito aplausos para sobrevivir.
Confiaba mucho en la gente, ahora tal vez ya no tanto. Me lastimaron mucho, perdoné demasiado, me volvieron a lastimar. Ya no sé si quiero confiar en alguien. Lloro seguido, más de lo que me gustaría. Siento demasiado, probablemente doy más de lo que recibo. Seguramente lo siga haciendo. Me cuesta alejarme, pero cuando lo hago, ya no vuelvo. No me gusta ver triste a la gente, pero muchas veces la gente no se da cuenta cuando la que estoy triste soy yo. Me molestan las personas que no valoran. Lo que más me enoja es que me den la razón como a los tontos, me convierto en chica lava y escupo fuego por los ojos. Soy capaz de matar a alguien con tal de ganar, una vez hice 11 afiches en un día para ser el mejor promedio. En fin, la demencia.
Extraño mucho a mi abuelo, sobre todo cuando estoy triste. Tengo miedo de olvidarme su voz. Creo que ya la olvidé casi por completo.
La música me sana, en todos sus idiomas y versiones. Los momentos más felices y más tristes tienen una playlist de fondo. Estuve cercana a la muerte, en un recital, como no podía ser de otra manera. Ese mismo día me até los cordones mientras tipos de 40 años me pegaban codazos en las costillas. Lo volvería a hacer.
Una vez le robé la caja de aspirinetas a mi abuela y me las tomé en el baño. Ahora soy inmune al coronavirus.
Soy de Aries, el mejor signo claramente. Los de Géminis son un dolor de huevos y sorprendentemente me llevo bien con los de virgo, final inesperado. Amo a mi mamá, tal vez no se lo digo demasiado probablemente porque es de virgo. Mi hermana es mi más grande orgullo, tampoco se lo digo. Quiero muchísimo a mi papá, pero muchas veces no lo entiendo porque es de Géminis.
Una vez le robé la caja de aspirinetas a mi abuela y me las tomé en el baño. Ahora soy inmune al coronavirus.
Soy de Aries, el mejor signo claramente. Los de Géminis son un dolor de huevos y sorprendentemente me llevo bien con los de virgo, final inesperado. Amo a mi mamá, tal vez no se lo digo demasiado probablemente porque es de virgo. Mi hermana es mi más grande orgullo, tampoco se lo digo. Quiero muchísimo a mi papá, pero muchas veces no lo entiendo porque es de Géminis.
No le digo seguido a la gente que la quiero, soy fría como toda Medina. Mi manera de mostrar cariño es haciéndoles la vida un poquito más fácil. Ojalá se den cuenta. Si tengo que decirlo, tal vez, estoy fallando al demostrarlo. Prefiero matarme antes que ser cariñosa, probablemente si trato de dar un abrazo salga todo deforme.
Tuve ansiedad y fue lo peor que me pasó. No volví a ser la misma.
Tengo mucho miedo a que la gente que más quiero me falle. Lo hicieron antes, probablemente me pase de nuevo. No soy buena eligiendo a quienes me rodean, sin embargo, tengo muchas buenas excepciones. Mis amigos son la familia que elegí, no me arrepiento. Tengo la suerte de tener de hermanos a mis amigos. Los que confían en vos cuando ni vos lo haces, valen el triple.
Tuve ansiedad y fue lo peor que me pasó. No volví a ser la misma.
Tengo mucho miedo a que la gente que más quiero me falle. Lo hicieron antes, probablemente me pase de nuevo. No soy buena eligiendo a quienes me rodean, sin embargo, tengo muchas buenas excepciones. Mis amigos son la familia que elegí, no me arrepiento. Tengo la suerte de tener de hermanos a mis amigos. Los que confían en vos cuando ni vos lo haces, valen el triple.
Soy feminista, no negocio mis ideales. Imagino un futuro en el que podamos estar seguras y libres. No significa que odie a los hombres. Pero un poco sí. Me gusta ayudar hasta en lo que no puedo, amo aprender cosas nuevas, mi mayor miedo es no tener el futuro que yo quiero. Me estresa la gente que finge desinterés. Me estresa todo, básicamente. La comida más importante del día, a mí parecer, es la merienda. Ganar discusiones is my passion. Podría desayunar fernet con coca sin problema. Prisión perpetua para los que lo mezclan con Pepsi. Si alguna vez conozco a Messi me haría pis encima. Estoy obsesionada con Tagliafico, debe ser por eso que ~el destino~ me hizo hacerme amiga de un niño que es la copia. Hablar de fútbol con los pibes es lo mejor que existe.
Espero mucho de la gente, no es recomendable. A la gente que inventa boludeces, la quiero presa. Odio a la gente interesada y usadora.
Canto tusa en la parte de atrás de los autos, me gusta Yatra aunque haya cagado a Tini. Tengo una reciente obsesión por Walter Olmos y sigo sin creer que ese sea su verdadero apellido. Cómo vas a jugar a la ruleta rusa, no seas trolo man. Me causan rechazo los pies, si pudiera me los cortaría. Paso horas haciendo stickers que después me van a robar. Podría hablar 5 horas seguidas sin cansarme. Si me pagaran por hacer karaoke me alcanzaría para vivir en Miami con Camilo y Evaluna. Cuando me pongo nerviosa hablo en inglés. Muchas veces llegué a pensar que todos están equivocados menos yo. Todavía lo pienso. Por último y no por eso menos importante: la religión no me permite llevarme bien con la gente que no le pone azúcar a la chocolatada.
Soy mucho y a la vez poco. No sé quién quiero ser, pero soy un poquito de lo que los demás dejaron de mí. Ojalá alcance.
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